Pensar en ti es pensar bonito, es tocar el cielo, es andar en nubes. Cuando estás, lo ocupas todo; ya no hay abismos, se desvanecen. Hablar contigo es confortante, me llena el alma, me resucita. Si estás aquí presente, no importa nada, que el sol me funda, que el cielo caiga. Hablar de ti es minimizarte, es reducirte, casi extinguirte. No hay palabras que te abarquen ni poesías que te alcancen. A tu presencia las palabras se rinden. Pobre y miserable mi vocabulario, que a la luz de tu existencia languidece; enmudece como quien no tiene escapatoria.
antes tenía muchos sueños, hoy tengo 2 hijos.