Eres tú y tú. Nadie más. A solas contra el mundo. Vivencias que jamás se contarán, temores que ahí están taladrando en engañoso trance por el día, pero voraces acechando por las noches. A fin de cuentas no había necesidad. Nadie lo esperaba. Vas y vienes como un payaso que divierte a los demás en el circo, ese circo donde todos ríen menos tú. Basta ya. A solas contra el mundo. No soy dueña, no me engaño, aquí el camino se termina.
antes tenía muchos sueños, hoy tengo 2 hijos.